Tampoco elegí tu risa, ni que me mires así, con esos ojos que me lo dan todo. No he elegido que se me revuelva el estómago cada vez que me miras, ni que cada suspiro que doy sea por y para ti. No he elegido tampoco necesitar tus abrazos, necesitarte a ti. Tampoco elegí el día, ni el mes en que apareciste. No elegí que aparecieras por casualidad, ni si quiera elegí pensar en ti cada instante desde ese día.
Pero quiero que sepas algo.. si pudiese haberlo elegido, te hubiese elegido a ti, que no te quepa la menor duda.
No hay comentarios:
Publicar un comentario